- Dolor pélvico o en la zona de la incisión que empeora o no mejora.
- Sangrado nuevo, abundante o aumentado.
- Dolor de cabeza que no mejora con medicación.
- Confusión o cambios en el comportamiento.
- Fiebre o síntomas similares a los de la gripe.
- Cambios de ánimo, ansiedad o depresión.
- Fatiga extrema que no mejora con el descanso.
- Dificultad para respirar, sensación de falta de aire o dolor en el pecho.
La experiencia posparto: cómo reconocer posibles complicaciones
Las experiencias en el posparto son tan únicas como los embarazos que las preceden. Por ello, a veces resulta difícil distinguir qué es normal y qué podría indicar una complicación, incluso si ya se ha dado a luz anteriormente.
El periodo posparto se define, por lo general, como las primeras seis semanas tras el nacimiento. "El posparto comienza inmediatamente después del parto y se prolonga durante el tiempo en que el cuerpo y la mente se recuperan del embarazo y del propio parto", explica Kylie Cooper, M.D., especialista en medicina materno-fetal en Mayo Clinic.
La recuperación no es igual en todas las mujeres y, en algunos casos, puede prolongarse más allá de ese periodo inicial. Aunque el abanico de lo que se considera habitual en el posparto es amplio, existen señales de alerta que nunca deben pasarse por alto.
La Dra. Cooper aborda las principales complicaciones posparto, cómo identificarlas y cuándo es necesario buscar atención médica.
Señales que no deben ignorarse
Según la Dra. Cooper, la mejor señal de una recuperación dentro de lo esperado es la mejoría progresiva. “En términos generales, la evolución debería ser favorable. Si percibe que los síntomas empeoran o aparecen otros nuevos, es importante consultar con un profesional sanitario”, afirma la Dra. Cooper.
Las dos primeras semanas tras el parto concentran el mayor riesgo de complicaciones graves, aunque estas también pueden aparecer más adelante. “Las complicaciones más frecuentes en ese periodo son la hipertensión, las hemorragias o complicaciones diversas relacionadas con el sangrado, las infecciones, la ansiedad y la depresión posparto”, señala la Dra. Cooper.
Aunque muchas molestias en el posparto son comunes y tratables, en esta etapa también pueden desarrollarse complicaciones poco frecuentes pero graves, por lo que los síntomas nuevos o que empeoran nunca deben ignorarse.
“Entre ellas se encuentran los coágulos sanguíneos, como la trombosis venosa profunda o la embolia pulmonar, así como problemas cardiacos posparto, como la miocardiopatía”, añade la Dra. Cooper.
Debe buscar atención médica lo antes posible si presenta alguno de los siguientes síntomas, ya que podrían indicar complicaciones graves: